Una plantilla de Archicad permite establecer una base de trabajo común para los proyectos de un estudio, evitando tener que configurar desde cero elementos como capas, atributos, vistas, favoritos, propiedades, esquemas, planos o configuraciones de publicación cada vez que se inicia un nuevo proyecto.
Una plantilla bien desarrollada no debe entenderse únicamente como un archivo con ajustes preconfigurados. Debe funcionar como un sistema de trabajo organizado que facilite el modelado, la documentación, la coordinación y la entrega de información durante el desarrollo del proyecto.
Cómo crear una plantilla de Archicad
Las plantillas de Archicad se guardan en formato .tpl y permiten reutilizar configuraciones como atributos, ajustes de herramientas, favoritos, propiedades, clasificaciones, vistas, planos, esquemas y configuraciones de publicación en futuros proyectos.
El objetivo es disponer de una base consistente que reduzca tareas repetitivas y facilite que los distintos miembros del equipo trabajen siguiendo los mismos criterios.
Importante: Una buena plantilla debe contener principalmente información reutilizable entre proyectos. Evita incorporar información que pertenezca exclusivamente a un proyecto concreto, como emplazamientos, coordenadas, nombres de clientes, plantas específicas o soluciones constructivas excepcionales.
Antes de empezar - Crear el archivo base de la plantilla
Una plantilla se prepara trabajando primero sobre un archivo normal de proyecto de Archicad. Sobre ese archivo puedes configurar todos los elementos que quieras reutilizar y, una vez terminado y revisado, guardarlo como Plantilla de Proyecto Archicad (*.tpl).
Puedes utilizar como punto de partida:
- Un proyecto nuevo, si quieres construir la plantilla desde cero y mantener un control preciso sobre todos los atributos, vistas y configuraciones incorporadas.
- Un proyecto existente, si ya contiene una estructura de trabajo consolidada que quieres reutilizar.
En ambos casos, configura el archivo como lo harías en cualquier proyecto de Archicad: define atributos, capas, vistas, favoritos, propiedades, esquemas, planos y demás elementos necesarios.
Importante: Si partes de un proyecto existente, no lo conviertas directamente en plantilla. Antes debes revisar y eliminar la geometría, información de cliente, emplazamiento, referencias externas, atributos innecesarios y cualquier otro contenido específico de ese proyecto.
Paso 1 - Definir qué debe resolver la plantilla
Antes de empezar a configurar en detalle el archivo, identifica qué procesos quieres estandarizar. La plantilla debería reducir tareas repetitivas y establecer criterios comunes para todo el equipo.
Por ejemplo, puedes definir previamente:
- Cómo se organizarán las capas y combinaciones de capas.
- Qué materiales, superficies, compuestos y perfiles utilizará habitualmente el estudio.
- Qué escalas y tipos de documentación se producen normalmente.
- Cómo se organizarán las vistas, planos y publicaciones.
- Qué propiedades y clasificaciones necesitan los elementos.
- Qué información debe aparecer en etiquetas, listados y cuadros.
- Qué intercambios se realizan habitualmente mediante IFC, DWG, PDF o BIMx.
Nota: Es recomendable diseñar la plantilla a partir de los entregables que necesitas producir. Las capas, vistas, propiedades o favoritos deben responder a una necesidad real del proyecto y no existir únicamente porque Archicad permite crearlos.
Paso 2 - Configurar las preferencias del proyecto
Revisa las preferencias generales que serán comunes a la mayoría de tus proyectos.
Entre otras, comprueba:
- Unidades de trabajo.
- Unidades y criterios de acotación.
- Unidades de cálculo.
- Reglas de cálculo.
- Configuración de zonas.
- Niveles de referencia.
- Reglas y estándares de escaleras, cuando proceda.
- Configuraciones relacionadas con MEP, cuando formen parte del flujo de trabajo.
Importante: Determinadas configuraciones deben revisarse para cada proyecto. La ubicación geográfica, orientación, punto de levantamiento, niveles de referencia o determinadas reglas de cálculo pueden variar y no deberían asumirse automáticamente para todos los proyectos.
Paso 3 - Organizar los atributos
Los atributos constituyen una de las partes más importantes de una plantilla, ya que determinan tanto la representación gráfica como el comportamiento de muchos elementos del modelo.
Revisa y organiza, como mínimo:
- Capas.
- Combinaciones de capas.
- Plumas y colores.
- Juegos de plumas.
- Tipos de línea.
- Tramas.
- Superficies.
- Materiales de construcción.
- Estructuras compuestas.
- Perfiles complejos.
- Categorías de zona.
- Sistemas MEP, cuando sean necesarios.
Define una nomenclatura consistente y procura que los atributos tengan el mismo significado en todos los proyectos que utilicen la plantilla.
Nota: Evita importar atributos indiscriminadamente desde proyectos antiguos. Esto puede producir duplicados, inconsistencias, materiales innecesarios o atributos con nombres diferentes que cumplen exactamente la misma función.
Paso 4 - Crear una estructura de capas coherente
Las capas deberían facilitar el control de la visibilidad y la producción de documentación, no convertirse simplemente en una clasificación de las herramientas de Archicad.
Al definirlas, piensa en cómo necesitarás mostrar u ocultar información en distintas situaciones, por ejemplo:
- Planos generales.
- Plantas de distribución.
- Plantas de acabados.
- Planos de techos.
- Documentación de detalles.
- Coordinación con otras disciplinas.
- Información auxiliar o referencias externas.
Después, crea las combinaciones de capas necesarias para recuperar rápidamente cada configuración de visibilidad.
Recomendación: Intenta mantener el número de capas bajo control. Una estructura sencilla y comprensible suele ser más eficaz que una estructura extremadamente detallada que el equipo no pueda aplicar consistentemente.
Paso 5 - Configurar materiales, compuestos y perfiles
Incluye aquellos sistemas constructivos que se repitan con frecuencia en los proyectos del estudio.
Por ejemplo:
- Muros exteriores habituales.
- Tabiquerías interiores.
- Forjados.
- Cubiertas.
- Soluciones de acabado.
- Perfiles metálicos o elementos constructivos recurrentes.
Comprueba especialmente la relación entre materiales de construcción, prioridades de intersección, tramas y superficies.
Importante: La plantilla no necesita contener todas las soluciones constructivas posibles. Incluye únicamente aquellas que puedan considerarse estándares del estudio y crea las soluciones específicas cuando las necesidades de cada proyecto lo requieran.
Paso 6 - Definir propiedades y clasificaciones
Las propiedades permiten incorporar información no geométrica al modelo y utilizarla posteriormente en etiquetas, esquemas, comprobaciones o intercambios IFC.
Es recomendable definir las propiedades que se utilicen de manera recurrente, por ejemplo:
- Códigos o referencias internas.
- Tipo de elemento.
- Acabados.
- Características técnicas.
- Información de puertas y ventanas.
- Datos necesarios para esquemas.
- Información requerida para intercambio BIM.
Utiliza también un sistema de clasificación adecuado al trabajo del estudio o a los requisitos de los proyectos.
Nota: No crees propiedades simplemente porque puedan resultar útiles en algún momento. Cada propiedad debería responder a un requisito concreto de información, documentación, medición, coordinación o entrega.
Paso 7 - Crear Favoritos
Los Favoritos permiten guardar configuraciones habituales de las herramientas para reutilizarlas de forma consistente.
Puedes preparar Favoritos para elementos como:
- Muros.
- Forjados.
- Cubiertas.
- Puertas y ventanas.
- Zonas.
- Cotas.
- Etiquetas.
- Textos.
- Objetos recurrentes.
Configura correctamente sus capas, materiales, plumas, propiedades, clasificaciones y demás parámetros para reducir al mínimo los ajustes manuales durante el modelado.
Recomendación: Organiza los Favoritos en carpetas y utiliza nombres fáciles de interpretar. El objetivo es que cualquier miembro del equipo pueda encontrar rápidamente el elemento que necesita.
Paso 8 - Preparar las opciones de visualización
Una misma geometría puede necesitar representarse de distintas formas en función de la escala, fase o finalidad del plano.
Configura previamente cuando sea necesario:
- Opciones de Vista de Modelo.
- Combinaciones de capas.
- Juegos de plumas.
- Sobrescrituras gráficas.
- Filtros de renovación.
- Preferencias de acotación.
- Plano de corte de planta.
Estas configuraciones pueden utilizarse posteriormente para generar Vistas con una representación predecible y repetible.
Paso 9 - Organizar el Mapa de Vistas
El Mapa de Vistas debería representar la estructura de documentación que utilizarás habitualmente.
Por ejemplo:
- 01 - Trabajo
- 02 - Plantas
- 03 - Secciones
- 04 - Alzados
- 05 - Detalles
- 06 - Esquemas
- 07 - Coordinación
- 08 - Visualización
Cada vista debe guardar correctamente su escala, combinación de capas, juego de plumas, opciones de vista de modelo, sobrescrituras gráficas, filtros y demás configuraciones necesarias.
Importante: Para documentación definitiva, utiliza Vistas guardadas. De esta forma se conserva la combinación concreta de escala, capas, plumas, opciones de visualización y otros ajustes necesarios para reproducir correctamente el documento.
Paso 10 - Preparar esquemas y listados
Configura los Esquemas Interactivos que se utilicen de forma habitual para extraer información del modelo.
Algunos ejemplos son:
- Cuadro de superficies.
- Listado de zonas.
- Cuadro de puertas.
- Cuadro de ventanas.
- Listado de elementos.
- Control de propiedades.
- Control de clasificaciones.
- Comprobaciones internas del modelo.
Configura tanto los criterios de selección como los campos mostrados para que los esquemas puedan utilizarse inmediatamente en nuevos proyectos.
Paso 11 - Preparar Planos Maestros y Libro de Planos
Configura uno o varios Planos Maestros con los elementos gráficos habituales del estudio:
- Cajetín.
- Logotipo.
- Márgenes.
- Información del proyecto mediante Autotexto.
- Información de plano.
- Revisiones, cuando sean necesarias.
Puedes preparar también una estructura básica del Libro de Planos, pero evita crear una cantidad excesiva de planos vacíos si estos dependen de cada proyecto.
Recomendación: Utiliza Autotextos siempre que sea posible. De esta forma, información como el nombre del proyecto, número de plano, revisión o fecha puede actualizarse automáticamente y no necesita modificarse manualmente en cada plano.
Paso 12 - Configurar los Conjuntos de Publicación
El Publicador permite organizar y repetir la generación de documentación utilizando configuraciones previamente definidas.
Puedes crear conjuntos independientes para:
- PDF.
- DWG.
- IFC.
- BIMx.
- Otros formatos necesarios para el proyecto.
Configura siempre que sea posible la estructura de carpetas, formatos, nombres de archivo y configuraciones de exportación.
Nota: Los conjuntos de publicación permiten repetir una entrega sin tener que seleccionar nuevamente todos los documentos. Esto reduce tareas manuales y facilita mantener una nomenclatura consistente.
Paso 13 - Revisar la interoperabilidad
Si trabajas con otros programas o disciplinas, prepara las configuraciones de intercambio que puedan reutilizarse.
Comprueba especialmente:
- Traductores IFC.
- Mapeado de propiedades.
- Conversión de clasificaciones.
- Conversión de materiales y superficies.
- Configuraciones de exportación.
- Filtros del modelo que se intercambiará.
Importante: No existe necesariamente una única configuración IFC válida para todos los proyectos. Los requisitos de intercambio deben comprobarse con el resto de participantes del proyecto y adaptar los traductores cuando sea necesario.
Paso 14 - Revisar las bibliotecas
Comprueba qué bibliotecas necesita la plantilla y evita incorporar contenido innecesario.
Si utilizas objetos propios del estudio, establece una ubicación y una nomenclatura coherentes para que puedan mantenerse y actualizarse de forma independiente.
Nota: Evita utilizar la Biblioteca Incrustada como almacén general de objetos del estudio. Resulta preferible mantener los objetos corporativos en bibliotecas claramente gestionadas y utilizar la biblioteca incrustada únicamente cuando exista una razón específica para hacerlo.
Paso 15 - Limpiar el archivo antes de convertirlo en plantilla
Antes de guardar el archivo como .tpl, realiza una revisión final para asegurarte de que únicamente contiene información que realmente tenga sentido reutilizar en futuros proyectos.
Si has partido de un proyecto existente, comprueba especialmente y elimina, cuando corresponda:
- Geometría específica del proyecto original.
- Nombres de clientes.
- Direcciones.
- Coordenadas y emplazamientos.
- Referencias externas.
- Archivos vinculados.
- Imágenes o documentos específicos.
- Información confidencial.
- Atributos duplicados o no utilizados.
- Favoritos que únicamente tengan sentido para ese proyecto.
Importante: Aprovecha esta revisión para simplificar la plantilla. Los proyectos utilizados como referencia suelen acumular atributos, vistas, elementos y configuraciones que no necesariamente deben convertirse en un estándar para futuros proyectos.
Paso 16 - Guardar el archivo como plantilla
- Comprueba que el archivo contiene únicamente las configuraciones y elementos que quieres reutilizar.
- Accede a Archivo > Guardar como.
- Selecciona el formato Plantilla de Proyecto Archicad (*.tpl).
- Asigna un nombre claro a la plantilla.
- Guarda el archivo en una ubicación identificada y accesible para los usuarios que deban utilizarlo.
A partir de ese momento podrás utilizar el archivo .tpl como base para iniciar nuevos proyectos.
Importante: Para modificar posteriormente la plantilla, debes abrir directamente el archivo .tpl. Si creas un nuevo proyecto a partir de la plantilla, los cambios realizados afectarán únicamente a ese proyecto y no a la plantilla original.
Paso 17 - Probar la plantilla antes de distribuirla
Antes de considerar terminada una plantilla, crea un proyecto nuevo a partir de ella y simula las operaciones habituales de un proyecto real.
Comprueba, como mínimo:
- Creación de elementos mediante Favoritos.
- Visibilidad mediante combinaciones de capas.
- Representación en diferentes escalas.
- Creación de plantas, secciones y alzados.
- Funcionamiento de etiquetas y cotas.
- Generación de esquemas.
- Colocación de vistas en planos.
- Actualización de cajetines y Autotextos.
- Publicación de PDF.
- Exportación IFC o DWG cuando forme parte del flujo habitual.
Esta prueba permite detectar configuraciones incompletas o inconsistencias antes de que la plantilla empiece a utilizarse en proyectos reales.
Qué debería contener una buena plantilla
Como referencia, revisa que la plantilla incluya aquellos elementos que sean realmente necesarios para el flujo de trabajo habitual:
- Preferencias de proyecto correctamente definidas.
- Estructura coherente de capas y combinaciones.
- Materiales de construcción.
- Superficies.
- Estructuras compuestas.
- Perfiles complejos habituales.
- Juegos de plumas.
- Opciones de Vista de Modelo.
- Sobrescrituras gráficas.
- Favoritos.
- Propiedades y clasificaciones.
- Esquemas interactivos.
- Mapa de Vistas organizado.
- Planos Maestros.
- Estructura básica del Libro de Planos.
- Conjuntos de Publicación.
- Traductores IFC necesarios.
- Etiquetas, marcadores y criterios gráficos comunes.
- Bibliotecas correctamente gestionadas.
Qué no debería contener una plantilla
Salvo que exista una razón concreta, evita incluir:
- Información de clientes anteriores.
- Direcciones o emplazamientos específicos.
- Coordenadas de proyectos anteriores.
- Geometría que no sea realmente reutilizable.
- Referencias externas innecesarias.
- Objetos duplicados.
- Atributos importados sin revisar.
- Soluciones constructivas excepcionales.
- Propiedades que nunca se utilizan.
- Planos o vistas que no formen parte de un flujo de trabajo habitual.
Metodología recomendada
Una plantilla debe evolucionar junto con la forma de trabajar del estudio. Recomendamos:
- Mantener una plantilla maestra en una ubicación controlada.
- Definir claramente quién puede modificarla.
- Utilizar una nomenclatura de versiones para identificar las diferentes revisiones de la plantilla.
- Evitar modificar la plantilla por cada necesidad puntual de un proyecto.
- Registrar los cambios importantes realizados en cada versión.
- Revisarla cuando se adopten nuevos flujos de trabajo.
- Revisarla al migrar a una nueva versión principal de Archicad.
- Probar las modificaciones antes de distribuir una nueva versión.
- Informar al equipo de los cambios que afecten a su forma de trabajar.
Consejo: Una plantilla no está terminada cuando contiene muchas configuraciones, sino cuando permite empezar un proyecto rápidamente y producir información de forma consistente sin obligar al usuario a corregir continuamente la configuración inicial.
Comentarios
0 comentarios
El artículo está cerrado para comentarios.